Si no soporto un taco 🌮 ¿cómo voy a cambiar un banco?
Si no soporto un taco 🌮 ¿cómo voy a cambiar un banco?
“Tus reglas culturales no son leyes.” Lo raro es que fueron inventadas por gente comĂşn. Cada vez que como encebollado en Ecuador 🇪🇨, alguien me dice: “Hunde el chifle 🍌”, “rĂłmpelo”, “no se come asĂ”. En El Salvador 🇸🇻 igual: “¿Pupusa đź«“ con tenedor? ¡AsĂ no se hace!”. Parece que violo una constituciĂłn nacional.
Pero la manera “correcta” de comer no es una verdad. Es un sistema inventado por alguien, repetido por otros, y defendido como ley. Personas comunes repitiendo reglas inventadas por otras personas comunes. No hay ciencia, ni análisis, ni filosofĂa. Solo repeticiĂłn.
ÂżQuĂ© hago yo? Pruebo, aprendo y como a mi manera. Es un acto polĂtico pequeño que significa: No acepto reglas solo porque existen. Acepto solo las que tienen sentido para mĂ. Y ese es el principio de toda innovaciĂłn real.
Lo que pasa con el chifle y la pupusa es exactamente lo mismo que pasa con el sistema financiero latinoamericano. Creemos que "asĂ siempre ha sido", y que por eso "asĂ debe seguir siendo".
Pero la verdad es otra: los sistemas de un paĂs tambiĂ©n fueron creados por personas que no eran más inteligentes que tĂş. PolĂticos de hace 40 años. Banqueros de hace 20 años. Burocracias sin visiĂłn. Gente completamente normal, con miedo, con intereses, con limitaciones. Un dĂa decidieron: “Las remesas deben tardar”, “El ahorro debe ser complicado”, “El banco decide todo”. Y quedĂł escrito. Y nadie lo cuestionĂł.
Pero si una persona se deja aplastar por un comentario de “No se come asĂ”, ÂżcĂłmo va a enfrentar a un sistema que dice “No se transfiere asĂ” o “No se paga asĂ”?
Si yo me freno porque un ecuatoriano 🇪🇨 me dice “asĂ no se come el encebollado”, ÂżcĂłmo voy a enfrentar a un banco que me diga “asĂ no se envĂa dinero”?
Si en MĂ©xico 🇲🇽 alguien me grita “no se come asĂ el taco”, Âżvoy a aceptar que me digan “no se puede transferir asĂ”?
Si en Argentina 🇦🇷 me corrigen “no se come asà una empanada”, ¿voy a retroceder cuando un regulador diga “no se cambia asà el sistema”?
Si una micro-crĂtica de cocina me hace dudar, una macro-regla financiera me silenciará para siempre. Yo no nacĂ para repetir reglas ajenas; nacĂ para reescribirlas.
El encebollado no tiene forma correcta. La pupusa tampoco. Y adivina quĂ©: la economĂa de un paĂs tampoco. Si ellos pudieron inventar reglas… tĂş puedes inventar otras.
Por eso construyo ConfĂo. Una billetera no custodial para enviar, pagar y ahorrar dĂłlares digitales en LATAM. Sin tradiciones bancarias viejas, sin pedir permiso a nadie. Tan práctico como comer a tu manera.
Cambiar el sistema empieza cuestionando reglas pequeñas para reescribir las grandes. 🚀